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50 Versículos para Orar por los Ministerios de la Iglesia

Última actualización: 23 de septiembre de 2026.

Un ministerio no se sostiene con voluntarios, se sostiene con oración. Estos 50 versículos, en Reina-Valera 1960, están ordenados por área: los pastores y líderes, los que enseñan, los que sirven en silencio, la alabanza, los jóvenes, los niños y las misiones. Úsalos para interceder por cada equipo de tu iglesia con la Palabra en la mano, no con buenos deseos.

Los que sirven se cansan primero y se van sin avisar. Orar por ellos por nombre y por área es la manera más concreta de sostener lo que Dios está edificando.

Por los pastores y líderes

El que va al frente recibe los golpes primero. Cubre a tus líderes antes de pedir cualquier otra cosa.

Jeremías 3:15: «Y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con ciencia y con inteligencia.»

Pide pastores conforme al corazón de Dios, no conforme al gusto de la gente.

Hechos 20:28: «Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor.»

Ora para que primero se cuiden a sí mismos. Un líder descuidado no puede apacentar.

1 Timoteo 4:16: «Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello.»

Vida y enseñanza, las dos. Que ninguna de las dos se afloje.

Hebreos 13:17: «…ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta.»

Ora para que vigilen sin agotarse, sabiendo que rendirán cuentas.

Éxodo 18:18: «Desfallecerás del todo, tú, y también este pueblo… porque el trabajo es demasiado pesado para ti; no podrás hacerlo tú solo.»

Pide que deleguen. El líder que hace todo termina no haciendo nada.

Isaías 40:11: «Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos.»

Que tus líderes carguen a los débiles como Dios carga.

1 Pedro 5:2-3: «Apacentad la grey de Dios… no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey.»

Ora contra el abuso de autoridad y a favor del ejemplo.

Colosenses 4:3: «orando también al mismo tiempo por nosotros, para que el Señor nos abra puerta para la palabra.»

Pide puertas abiertas para su predicación.

2 Tesalonicenses 3:1: «…orad por nosotros, para que la palabra del Señor corra y sea glorificada.»

Que el mensaje corra, no que se estanque en la sala.

Salmo 23:3: «Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.»

Ora para que el pastor sea también pastoreado por Dios.

Por los que enseñan la Palabra

Maestros de escuela dominical, líderes de estudio bíblico, predicadores. Manejan lo más peligroso que hay: la verdad.

2 Timoteo 2:15: «Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado… que traza bien la palabra de verdad.»

Pide que estudien antes de enseñar, no que improvisen.

Esdras 7:10: «Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla, y para enseñar en Israel.»

El orden de Esdras: buscar, cumplir, enseñar. Ora por ese orden.

Santiago 3:1: «…no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación.»

Ora para que enseñen con temor sano, conscientes del peso.

Nehemías 8:8: «Y leían en el libro de la ley de Dios claramente, y ponían el sentido, de modo que entendiesen la lectura.»

Pide claridad. Que la gente entienda, no que se impresione.

1 Corintios 2:4: «…mi palabra y mi predicación no fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu.»

Que dependan del Espíritu, no de su carisma.

Salmo 119:18: «Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley.»

Ora esta oración por cada maestro antes de que prepare su clase.

Colosenses 3:16: «…enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría.»

Pide humildad para también dejarse enseñar.

Mateo 5:19: «…cualquiera que los cumpla y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.»

Primero cumplir, después enseñar. Que su vida no contradiga su clase.

Por los que sirven en silencio

Ujieres, limpieza, sonido, cocina, contabilidad. Nadie aplaude su trabajo, pero sin ellos no hay reunión.

Hechos 6:3: «Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo.»

Servir las mesas también pedía llenura del Espíritu. Ora por eso.

1 Corintios 12:22: «…los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los más necesarios.»

Pide que la iglesia honre a los que no se ven.

Colosenses 3:23: «Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres.»

Que sirvan para Dios, así nadie lo note.

Marcos 10:43-44: «…el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor.»

Ora contra la búsqueda de reconocimiento.

Gálatas 6:9: «No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.»

El versículo para el que ya lleva años sirviendo sin relevo.

1 Pedro 4:10: «Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.»

Pide que cada quien sirva desde su don, no desde la culpa.

Mateo 25:23: «Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré.»

Que el «poco» fiel de hoy sea celebrado por Dios.

Hebreos 6:10: «Porque Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre.»

Ora para que sepan que Dios no olvida, aunque la gente sí.

Por el ministerio de alabanza

Músicos y cantantes. Están al frente cada domingo y la tentación del escenario es real.

Salmo 33:3: «Cantadle cántico nuevo; hacedlo bien, tañendo con júbilo.»

Excelencia y júbilo juntos. Ora por las dos cosas.

1 Crónicas 25:7: «…todos los instruidos y aptos para cantar a Jehová, eran doscientos ochenta y ocho.»

Pide que se preparen, que ensayen, que no lo tomen a la ligera.

Salmo 100:2: «Servid a Jehová con alegría; venid ante su presencia con regocijo.»

Que suban a servir, no a lucirse.

Amós 5:23: «Quita de mí la multitud de tus cantares, pues no escucharé las salmodias de tus instrumentos.»

Ora contra la música sin corazón. Dios la rechaza.

Salmo 96:9: «Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad.»

Pide santidad en la vida, no solo afinación en la voz.

Efesios 5:19: «…cantando y alabando al Señor en vuestros corazones.»

Que el corazón cante aunque el micrófono falle.

Salmo 150:6: «Todo lo que respira alabe a JAH.»

Ora para que dirijan a toda la congregación a respirar alabanza.

Por el ministerio de jóvenes y de niños

Los que trabajan con la próxima generación siembran en tierra que no verán cosechada por años.

Deuteronomio 6:7: «…las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino.»

Pide constancia. La formación se hace por repetición, no por eventos.

Proverbios 22:6: «Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.»

Ora por paciencia para sembrar sin ver el fruto pronto.

Mateo 19:14: «Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis.»

Que nada en la iglesia estorbe a un niño a acercarse a Cristo.

1 Timoteo 4:12: «Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes.»

Pide líderes jóvenes que sean ejemplo, no solo entretenimiento.

2 Timoteo 3:15: «…desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación.»

Que enseñen la Palabra a los niños, no solo manualidades.

Salmo 78:4: «…contando a la generación venidera las alabanzas de Jehová, y su potencia, y las maravillas que hizo.»

Ora para que pasen la historia de Dios a la siguiente fila.

Marcos 9:37: «El que reciba en mi nombre a un niño como este, me recibe a mí.»

Que traten a cada niño como si recibieran a Cristo.

Por las misiones y el evangelismo

Los que salen y los que sostienen a los que salen.

Mateo 9:38: «Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.»

La primera oración misionera la mandó Jesús. Ora por obreros.

Hechos 13:2-3: «…Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado… y habiendo orado… les impusieron las manos.»

Pide que la iglesia sepa reconocer y enviar a los llamados.

Romanos 10:15: «¿Y cómo predicarán si no fueren enviados?»

Ora por los que envían tanto como por los que van.

Salmo 67:2: «Para que sea conocido en la tierra tu camino, en todas las naciones tu salvación.»

Pide visión más allá del barrio.

Hechos 1:8: «…me seréis testigos en Jerusalén… y hasta lo último de la tierra.»

Que la iglesia empiece cerca y no se detenga.

3 Juan 1:8: «Nosotros, pues, debemos acoger a tales personas, para que cooperemos con la verdad.»

Ora por provisión para los misioneros que ya están en el campo.

Colosenses 4:12: «…siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones.»

Que la iglesia tenga intercesores fijos por las misiones.

Por la unidad, la provisión y la protección de todo ministerio

Salmo 133:1: «¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!»

Ora contra los pleitos entre equipos.

Filipenses 2:2: «…sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa.»

Pide una sola visión, no doce agendas.

Efesios 4:3: «…guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.»

La unidad se guarda, no se supone.

Filipenses 4:19: «Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.»

Ora por presupuesto, por gente y por tiempo.

Efesios 6:11: «Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.»

Todo ministerio activo tiene oposición. Ora por protección espiritual.

Salmo 127:1: «Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican.»

Que ningún equipo trabaje sin que Dios esté edificando.

Zacarías 4:6: «No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos.»

Cierra cada oración por los ministerios con esto: no por nuestra fuerza.

Cómo usar estos versículos para orar por tu iglesia

  • Un área por día. Toma un bloque diario: lunes pastores, martes maestros, miércoles servicio, y así.
  • Ora por nombre. Junto a cada versículo, menciona a la persona real que dirige ese equipo.
  • Convierte el versículo en petición. «Señor, dale a nuestro pastor un corazón conforme al tuyo» (Jeremías 3:15).
  • Hazlo en grupo. Reparte los bloques entre un equipo de intercesión y cubran toda la iglesia en una hora.
  • Avísales que oras por ellos. Saber que alguien intercede sostiene al que sirve cansado.

Tabla: un versículo clave por ministerio

Ministerio Versículo Petición
Pastores y líderes Jeremías 3:15 Corazón conforme al de Dios
Maestros 2 Timoteo 2:15 Trazar bien la Palabra de verdad
Servicio Colosenses 3:23 Servir para el Señor, no para los hombres
Alabanza Salmo 96:9 Adorar en la hermosura de la santidad
Jóvenes y niños Proverbios 22:6 Instruir con paciencia y constancia
Misiones Mateo 9:38 Que el Señor envíe obreros
Toda la iglesia Zacarías 4:6 No con fuerza, sino con su Espíritu

Preguntas frecuentes

¿Cómo se organiza una reunión para orar por los ministerios de la iglesia?

Divide la iglesia en áreas (pastores, maestros, servicio, alabanza, jóvenes, niños, misiones, unidad). Asigna un bloque de versículos y a la persona que dirige cada equipo. Reparte los bloques entre los que asisten y cubran todas las áreas por nombre en 45 a 60 minutos, cerrando con Zacarías 4:6.

¿Qué versículo se usa para orar por el pastor?

Jeremías 3:15 («os daré pastores según mi corazón»), Hechos 20:28 («mirad por vosotros y por todo el rebaño») y Hebreos 13:17 («ellos velan por vuestras almas»). También Éxodo 18:18, para pedir que aprenda a delegar y no se agote.

¿Por qué es importante orar por los que sirven en la iglesia?

Porque el desgaste es la causa principal de que los voluntarios abandonen el servicio. Gálatas 6:9 («no nos cansemos de hacer bien… si no desmayamos») y Hebreos 6:10 («Dios no es injusto para olvidar vuestra obra») sostienen al que lleva años sirviendo sin relevo y sin reconocimiento.

Antes de interceder

Ningún ministerio se sostiene con entusiasmo, se sostiene con oración y con el Espíritu de Dios. Toma un área por día, ora por nombre, convierte cada versículo en petición y avísale a la gente que oras por ella. «Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican.»

Para seguir: versículos para iniciar un culto, versículos para despedir el culto y versículos para una vigilia.